Régimen de módulos en el transporte: cuando el marco fiscal limita la competitividad del sector
El régimen de módulos —oficialmente régimen de estimación objetiva— es un sistema fiscal que afecta a miles de transportistas autónomos en España. Y cada año, en el sector del transporte por carretera, provoca una situación que resulta difícil de entender desde fuera: hay profesionales que se ven obligados a reducir su actividad justo cuando más trabajo hay. Un mecanismo pensado para simplificar la fiscalidad acaba, en la práctica, condicionando la competitividad del sector.
Qué es el régimen de módulos y por qué condiciona al transportista autónomo
Muchos transportistas autónomos están acogidos al régimen de módulos, un sistema fiscal pensado para simplificar la tributación de determinados profesionales. Se basa en unos módulos objetivos (vehículos, personal, potencia fiscal, etc.) y en unos umbrales de facturación y actividad que, si se superan, obligan al autónomo a cambiar de sistema tributario y a asumir una carga administrativa mucho mayor.
Los límites que acaban condicionando la actividad
Al aproximarse a esos umbrales, algunos transportistas optan por reducir o incluso detener temporalmente su actividad para no verse obligados a salir del régimen. El resultado es una paradoja difícil de explicar: hay profesionales que dejan de trabajar precisamente cuando más trabajo tienen.
«Hay profesionales que dejan de trabajar precisamente cuando más trabajo tienen. No es falta de compromiso: es un marco fiscal que condiciona la decisión de asumir más servicios.»
No es falta de ganas ni de compromiso. Es una decisión condicionada por un marco normativo que, en determinadas circunstancias, acaba limitando la actividad de quienes sostienen una parte esencial del transporte por carretera.
El impacto del régimen de módulos en cooperativas y empresas del sector
Para una cooperativa como Casintra, esta situación tiene consecuencias directas. Organizar un servicio de transporte requiere planificación, capacidad de respuesta y disponibilidad de vehículos. Cuando parte de los socios debe reducir o interrumpir su actividad por razones ajenas a la demanda del mercado, esa planificación se complica y la capacidad de dar respuesta a los clientes se resiente.
Y no es una realidad exclusiva de nuestra cooperativa: es un problema que conocen bien miles de transportistas autónomos y numerosas cooperativas de transporte, con efectos que terminan extendiéndose al conjunto de la cadena logística.
Una paradoja que afecta a toda la cadena de suministro
En los últimos años se habla con frecuencia de competitividad, de fortalecer las cadenas de suministro y de mejorar la eficiencia del transporte. Son objetivos compartidos por todo el sector, y son parte del debate público sobre el papel estratégico de la red logística internacional del norte de España. Precisamente por eso conviene preguntarse si determinadas normas siguen respondiendo a la realidad actual del sector.
Más de una década de prórrogas del régimen de módulos
El debate sobre el futuro del régimen de módulos no es nuevo: lleva más de una década abierto.
Desde 2016, prórroga tras prórroga
Los límites actualmente vigentes nacieron con carácter transitorio y, desde 2016, el Gobierno los ha ido prorrogando año tras año mientras continúa pendiente una reforma definitiva del sistema. Esta falta de estabilidad genera incertidumbre no solo entre miles de autónomos, sino también entre las empresas y cooperativas que dependen de ellos para organizar su actividad.
Modernizar la fiscalidad sin castigar al transporte
Nadie cuestiona que el sistema tributario deba evolucionar ni que sea necesario adaptarlo a una economía cada vez más digitalizada y transparente. Lo que resulta difícil de entender es que esa transición continúe aplazándose mientras el sector sigue conviviendo con unas normas provisionales que, en la práctica, acaban condicionando decisiones tan básicas como aceptar nuevos servicios o mantener la actividad durante todo el año.
Competitividad, transición fiscal y realidad del transporte
En un momento en el que se insiste en mejorar la capacidad del transporte para responder a las necesidades de la economía, conviene reflexionar sobre si el marco regulatorio está ayudando realmente a alcanzar ese objetivo o, por el contrario, está generando obstáculos que afectan tanto a los profesionales como a las empresas que dependen de su trabajo.
Desde Casintra, cooperativa asturiana con más de cinco décadas de historia, seguimos convencidos de que la modernización fiscal y la competitividad del transporte por carretera pueden y deben avanzar juntas. Este es también uno de los temas que aborda nuestro presidente, Manuel Rodríguez Fernández, en su última entrevista, en la que reflexiona sobre los retos regulatorios que marcan el día a día de la cooperativa y del sector.